La Usaid, una agencia del Gobierno norteamericano dedicada a financiar proyectos humanitarios en el exterior, apoyó financieramente indirectamente a grupos terroristas.
Así se desprende de las ultimas revelaciones del congresista Scott Perry admitiendo que, en efecto, la Usaid financió, por acción o omisión, a organizaciones terroristas extranjeras.
El pasado 12 de febrero Perry señaló que 697 millones de dólares en ayuda extranjera se desviaron a Boko Haram, el Califato Islámico y Al Qaeda.
Perry denunció que no existía comprobantes de los 136 millones de dólares de la Usaid destinados a construir 120 escuelas en Pakistán, como había autorizado el Congreso.
«Ya he mencionado que Boko Haram, el Califato Islámico (Iswap) y la mayoría de los terroristas, consiguen las armas gracias a la financiación de operadores extranjeros ilegales. Son ellos quienes les proporcionan las armas».
Asimismo, fondos de la institución se utilizaron para comprar armas para Boko Haram, el Iswap (Estado Islámico del África Occidental) y otros grupos terroristas.