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De las 402 chekas, PSOE, UGT, PCE y ERC dirigían varios de esos centros de tortura entre 1936 y 1939

LIBRES

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Se habla muy poco de la represión anarcosindicalista y comunista que tuvo lugar en España de 1936 a 1939 y, menos de las temibles chekas, que eran centros de detención y tortura que ya habían sido ensayados previamente en la Unión Soviética.

Por ellas pasaron miles de españoles que no pensaban como los anarquistas ni los comunistas.

Esta discrepancia hizo que merecieran ser torturados y asesinados. Esta es la cruda realidad que quiere esconder las leyes de la memoria histórica.

Aquellos grupos revolucionarios tenían el consentimiento del Gobierno y la complicidad de las autoridades civiles.

Gracias a ellos la CNT, la FAI, el POUM, el PSOE, el PCE, ERC, PNV, y todos los grupos políticos vinculados con el Frente Popular pudieron tener su cheka particular, y sembrar así el terror en la sociedad española de la retaguardia.

Se calcula que más de 12.000 personas fueron torturadas en las chekas, y la mayoría de ellas fueron posteriormente asesinadas.

Los partidos que formaron el Frente Popular tuvieron un fin común: exterminar a personas y sectores sociales llamados contrarrevolucionarios, que eran considerados un obstáculo para la implantación de la llamada la dictadura del proletariado.

Como dijo Durruti: “Para una revolución solo necesito una buena fosa”.

Tanto el PSOE como otros grupos socialistas afines controlaban directamente, entre Madrid y Barcelona 92 chekas. De las cuáles, la mayoría estaban en Madrid.

Por su parte, el sindicato de trabajadores UGT tenía militantes y dirigentes que estaban al frente de 6 chekas en Madrid, cuyas direcciones eran estas: Caballero de Gracia, 28; General Martínez Campos, 23; Goya, 10; Miguel Ángel, 1; Montera, 22 y Nicasio Gallego, 19.

La llamaba la cheka de Carolinas, era la cheka de ERC, y estaba en la calle Carolinas 18, de Barcelona.

Los dirigentes de ERC incautaron las instalaciones del colegio de los religiosos de San Vicente Paúl.

Estaba dirigida por militantes de Esquerra Republicana de Catalunya y era el centro de detención y tortura de las patrullas de control de la sección séptima, que solía actuar en los barrios de Gracia y San Gervasio.

En el libro “Chekas. Las prisiones republicanas” (LibrosLibres) se descubren más historias de estos siniestros centros de detención y tortura de la retaguardia republicana.

 

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